¡Qué
bello que dora los campos el sol y el cielo colora celeste arrebol!;
sublime y grandioso se muestra el volcán y al pie,¡cuán hermoso
se ve Popayán!
Le viste la
aurora de gualdo rubí; y el ave canora más dulce es aquí.
Ostentan las lomas peremne verdor y suaves aromas despide la flor.
Del Cauca y del viento se escucha el
rumor cual vago lamento
de férvido amor. Que el labio inocente con cándida voz bendiga ferviente
la Patria y a Dios.
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