|
Fue
construida en 1681 por Juan Antonio Velasco, rico y
generoso artesano; esa primitiva construcción se
arruinó con el terremoto de 1885 y la capilla fue
reedificada con las limosnas de los payaneses,
mediante el tesonero esfuerzo de su capellán el Pdro.
Avelino Pérez Z. y de síndico Cruz Sanchez, por el
notable arquitecto Adolfo Dueñas.
Una de sus torres, hechas entonces, se cuarteó con
el terremoto del 7 junio de 1925
siendo precisó restaurarla y modificar su
estructura.
La
capilla se edificó para Ntra. Sra. De
Belén y de allí su nombre. Pero en 1717
colocóse también allá la milagrosa
imagen del Santo Ecce Homo obsequiada por
doña Jerónima de Velasco, del oratorio
privado de su residencia y desde entonces
se le venera en altar propio. Por hallarse
carcomida por el comejen y ser peligrosa
su movilización en las procesiones, se
optó por hacerle una reproducción,
trabajo que realizó el afamado artista
español José Ascencio Lamiel en 1962,
con notable parecido al original.
La
imagen del Santo Ecce-Homo desfila desde
1681 en las procesiones de Semana Santa.
Junto a
este iglesia funciona la Casa de Jacob,
construida por los padres Carmelitas y
ocupada a partir de 1951 por los padres
Sacramentinos.
Al templo
se asciende por un camino de escalinatas
empedradas que contiene a lo largo de él
esculturas alusivas a las estaciones de
Jesucristo hacia el Calvario, camino
denominado "los Quingos".
En la
plazuela se alza desde 1789 una imponente
cruz elaborada en piedra de cantera por
Miguel Aguilón, un conocido artesano
payanés. En su pedestal figuran grabadas
estas cuatro curiosas inscripciones:
al
norte: "Vna Ave Ma. a la M. de
Miseriª. pª Q. no sea total la ruina de
Popayán. Al este: Un P.N. a Jesús P. Q.
nos libre del comején Año 1789. Al sur:
Un P.N. a Sn. Joseph P.Q. nos consiga una
buena muerte". Y al oriente: Un Ave
Ma. a Santa Bárbara P. Q. nos defienda de
los rayos. Me fecit. Michael Aguiloniam.
Texto tomado de:
|